Serna Cinema: Una mirada propia a La Serena
A veces, para explicar de dónde venimos, no hacen falta palabras, sino una luz concreta. Serna Cinema es mi forma de traducir Extremadura a través de mi Nikon. No es solo una receta de color; es el resultado de muchas horas observando cómo la luz de nuestra comarca, La Serena, transforma lo que toca.
Lo que buscaba con esta receta era huir de ese "look" digital perfecto y frío que viene de serie. Quería algo que tuviese la textura del recuerdo. Al ver las fotos, te das cuenta de que hay una intención clara: los amarillos y ocres tienen ese peso del granito y la tierra seca, mientras que los rojos de una simple señal o de unas cajas de refrescos al sol saltan a la vista con una fuerza casi cinematográfica.
Me gusta cómo trata las sombras. No son negras profundas que lo esconden todo, sino que tienen ese matiz orgánico, como si estuviesen lavadas por el tiempo. Y los cielos... los cielos de La Serena tienen un azul muy particular, y aquí aparecen suaves, dejando que sea la luz dorada de la tarde la que lleve la voz cantante.
Es una receta para fotografiar lo que tenemos delante sin pretensiones: una vía de tren que se pierde en el horizonte, el agua saltando en la presa o una gasolinera a pie de carretera. Con Serna Cinema, esos escenarios cotidianos dejan de ser sitios de paso para convertirse en fotogramas de una película que solo ocurre aquí, en nuestra casa.
Es, en definitiva, mi homenaje a esa sobriedad extremeña que, cuando sabes mirarla, es lo más fotogénico del mundo.
Nota: Recomiendo usarla con balance de blancos nublado para obtener un tono dorado y cremoso